jueves, 8 de noviembre de 2012


EL SUICIDIO EN ADOLECENTES

 
Los factores que predisponen al suicidio consumado son
muchos, e incluyen trastornos psiquiátricos preexistentes
y factores facilitadores biológicos y psicosociales. Parámetros
desarrollados por David Shaffer, MD y Cynthia R.
Pfeiffer MD en 2001 muestran una abrumadora proporción
de adolescentes que cometieron suicidio (más del 90%)
sufrían de un trastorno psiquiátrico asociado al momento
de su muerte. Más de la mitad habían sufrido un trastorno
psiquiátrico por al menos dos años. Eventos estresantes a
menudo preceden a los suicidios adolescentes, incluyendo
la pérdida de una relación romántica, problemas de disciplina
en la escuela, problemas con la ley o dificultades académicas
o familiares. Un adolescente con un trastorno mental
subyacente puede verse enfrentado a un mayor número de
eventos estresantes que el adolescente promedio, o puede
percibir los eventos que ocurren como más estresantes.
suicidio es mucho más común en adolescentes y jóvenes
masculinos que femeninos, pero muchos de los factores
de riesgo son los mismos para ambos sexos. Los trastornos
del humor, la pobre comunicación padre-hijo, y un intento
de suicidio previo, son factores de riesgo para suicidio en
varones y mujeres, aunque un intento de suicidio previo es
más predictivo en los varones. El abuso de sustancias y/o de
alcohol incrementa significativamente el riesgo de suicidio
por encima de los 16 años. La patología familiar y la historia
familiar de comportamiento suicida también pueden incrementar
el riesgo.

Edad

En Colombia, en el período 1973-1996 se encontró que
la mayor proporción de muertes causadas por suicidio se
presenta dentro del grupo de 15 a 24 años para las mujeres,
y en mayores de 60 años para los hombres, con una tasa de
suicidio de 2-4/100.000 para ambos géneros y para todos los
grupos de edad, oscilando entre 4-6/100.000 para hombres
y de 1-3/100.000 para mujeres. Las estadísticas en el año
de 1997 presentan un informe similar, ya que el mayor caso
de suicidios se presentó en el rango de edades de los 15 a 24
años, como se observa en la figura 1.
Figura 1. Tasas de suicidios poblacionales por
100.000 (edades 10-24) 1997. Fuente: National center
for health statistics (1999) .

Intento de suicidio

El intento de suicidio es la acción que hubiese resultado
en una lesión o muerte de no mediar intervención oportuna
[8,9]. Los intentos de suicidio son considerablemente menos
comunes que las ideas suicidas. Los adolescentes que intentan
el suicidio tienden a tener psicopatología asociada
que los que sólo tienen ideas suicidas Los jóvenes
homosexuales y bisexuales están en riesgo incrementado
de intentos de suicidio, teniendo a menudo múltiples factores
(depresión, intentos de suicidio previos, abuso de sustancias,
victimización sexual, conflictos familiares, entre
otros), como lo están los adolescentes que han sido víctimas
de abuso sexual o abuso físico infantil.

Género

En Estados Unidos la relación masculino a femenino
para suicidio en jóvenes es aproximadamente 3:1, pero la
tasa se incrementa rápidamente para los varones y sólo
levemente para las mujeres, de modo que entre los 15 y los
19 años es de 4.5:1 y entre los 20 y los 24 años es mayor a
6:1.2 . En el grupo de 10-14 años resultó mayoritario el
suicidio femenino en Colombia, a diferencia de lo que se
reporta en Estados Unidos, donde en esta franja se mantiene
un franco predomino masculino de 3:1. Según Annett
L. Beautrais, hay diferencias de género en comportamiento
suicida de la juventud que son evidentes en la niñez
y que persisten a través de la adolescencia y de la edad
adulta joven. En países occidentales, las mujeres jóvenes
son dos veces más propensas que los varones para divulgar
la ideación y el comportamiento suicida. Sin embargo, a
pesar de que las mujeres hacen más tentativas del suicidio,
los varones son tres a cuatro veces más propensos a morir
por suicidio que las mujeres. Un intento de suicidio previo
es el predictor más potente, incrementando la tasa más
de 30 veces (Brent, Shaffer y Craft, 1999); es seguido por
depresión, abuso de sustancias (alcohol o drogas) y comportamiento
destructivo. El uso de sustancias o la ansiedad de
separación puede provocar que adolescentes con ideas suicidas
de ambos sexos intenten el suicidio. Haber cometido
un intento de suicidio previo incrementa mucho más el riesgo
de que un varón eventualmente se suicide, pero el efecto
predictivo es menos sustancial en mujeres. Los estudios
de autopsia psicológica muestran que aproximadamente
el 90% de los suicidios adolescentes ocurre en individuos
con un trastorno psiquiátrico pre-existente.

Ideación suicida

Los pensamientos suicidas son comunes en niños y adolescentes
de ambos géneros y no están asociados con otros
rasgos de psicopatología. Los trastornos del humor y de
ansiedad incrementan el riesgo de ideación suicida. Los
ataques de pánico son un factor de riesgo para ideación o
intentos suicidas en las mujeres, mientras que la agresividad
incrementa el riesgo de ideación o intento de suicidio
en los varones.
Disfunción familiar

Resultados de la autopsia psicológica al estudio del suicidio
de niños y adolescentes en Uruguay, del doctor Hugo
Rodríguez Almada, se detectaron múltiples eventos
ocurridos en el mes previo a la muerte; predominaron
los problemas de pareja, los cambios de domicilio y las
desavenencias con los padres. Se realizó un estudio
prospectivo longitudinal, con seguimiento de un año
en adolescentes de seis escuelas públicas de Carolina del
Sur, con el objetivo de identificar probables predictores de la
conducta suicida y depresión. Los resultados muestran que
el aumento de la cohesión familiar fue un factor protector
para los que intentaron suicidarse y que el hecho de no
vivir con ambos padres no se asoció con ninguna conducta
suicida, sugiriendo que no es la estructura familiar per se,
sino la calidad de las relaciones familiares el factor de riesgo
en la conducta suicida del niño y adolescente temprano.
Los resultados de los estudios antes mencionados señalan
la necesidad de evaluar el funcionamiento familiar al tratar
a un niño y adolescente con conducta suicida, ya que
disturbios en el ambiente familiar pueden ser importantes
factores en los que se debe localizar el tratamiento.
Ansiedad
Algunos autores postulan que la presencia de ansiedad
identifica un subtipo de ideación suicida infantil. En esta
línea, Allan (1998) estudió una muestra de 27 niños con
ideación suicida hospitalizados, entre 8 a 11 años de edad,
que fueron divididos en dos grupos, con alta y baja ansiedad.
Los resultados muestran que los niños con ideación suicida
y ansiedad eran menos felices y satisfechos, experimentaban
más eventos vitales negativos y eran más distraídos, activos
e intensos en sus reacciones que los niños con ideación suicida
solamente. Además, los padres de los niños con altos
niveles de ansiedad reportaron más síntomas obsesivos
compulsivos y ansiosos, así como mayor hostilidad que los
padres de niños con baja ansiedad.

LA DROGADICCION EN LOS JOVENES.


La adicción a las drogas ilícitas, al alcohol e, incluso, a ciertas drogas empleadas en medicina como los tranquilizantes o los analgésicos, y que se conocen como sicoactivas, es uno de los problemas de salud pública más importantes en todo el mundo.
En ella pueden caer desde los niños y los adolescentes hasta los a los adultos, sin distingo de clase social o de nivel educativo. Es más, la comunidad médica ya considera la adicción como un desorden crónico que afecta a las neuronas encargadas de los procesos mentales de pensamiento, raciocinio, voluntad y placer.
El adicto no es voluntariamente adicto; más bien es víctima de un conjunto de circunstancias orgánicas y ambientales que lo conducen a seguir una línea de comportamiento y un estilo de vida que, si bien puede abandonar, le resulta muy difícil.
De hecho, actualmente los índices de adicción a las diferentes sustancias mencionadas son tan alarmantes, que sus repercusiones, amén de afectar la tranquilidad y economía familiares, constituyen un rubro muy alto en el presupuesto, particularmente en lo que se refiere a investigación médica, prevención y rehabilitación de los adictos. Tan sólo en Estados Unidos, por ejemplo, la inversión de los últimos años ha sido de 80 mil millones de dólares anuales.
Es por ello que trabajar en la prevención es una de las tareas más urgentes de la sociedad, comenzando por la familia, que debe estar adecuadamente informada sobre las “opciones” que se encuentran en las calles, en los círculos de amigos, en los colegios y universidades.

BUSCANDO UNA SALIDA…

 

Siendo una enfermedad y no simplemente una costumbre o un vicio, la adicción a las sustancias sicoactivas demanda tratamiento especializado y apoyo familiar, pero, sobre todo, voluntad y deseo de superarlo de parte de quien se encuentra enfermo.
El proceso consiste en una terapia dirigida por un equipo que involucra al médico general, psicólogos y psiquiatras, quienes, junto con los familiares que rodean al paciente, le brindan el apoyo que necesita para superar la dependencia a las drogas.
La estrategia escogida y el tiempo que demande su aplicación dependerá de la severidad del problema de cada paciente. Además, aun cuando el adicto logre salir adelante y abandone el consumo de las sustancias adictivas, debe ser consciente de que su enfermedad, si bien ha sido tratada, no podrá ser curada. Haciendo una comparación, la adicción es como la diabetes o la hipertensión, no se curan pero se manejan con ayuda de tratamientos médicos y el autocuidado del paciente.

Tipos de Drogas más conocidas:

 

Entre las más conocidas encontramos:
  • Alcohol
  • Cafeína
  • Cocaína
  • Crack
  • Inhalantes
  • LSD
  • Marihuana
  • Hachís
  • MDMA o éxtasis
  • Anfetaminas
  • Nicotina
  • Opiáceos (Heroína, Morfina, etc.)
  • Peyote
  • Hongos psilocibes, también conocidos como alucinógenos o mágicos
  • Benzodiacepinas
¿Qué son las drogas?

 

Las drogas es cualquier sustancia que, una vez introducida en el organismo a través de distintas vías (inyectada, fumada o tragada), tiene capacidad para alterar o modificar las funciones corporales, las sensaciones, el estado de ánimo o las percepciones sensoriales (vista, oído, tacto, gusto, olfato). Existen muchas clases de drogas. Algunas son legales como el alcohol, el tabaco o los fármacos; otras son ilegales como el hachís, la cocaína, la heroína, etc. Todas las drogas tienen un denominador común: al ingerirlas (sea cual sea la forma) pasan a la sangre y, a través de ella, al cerebro y a todo el organismo, provocando los diferentes efectos que las caracterizan: excitar, relajar o distorsionar la realidad.2. Riesgos
Todas las drogas afectan a la salud de las personas y su desarrollo personal. Sin embargo, este dato se potencia aún más en el caso de los jóvenes, puesto que cada vez que se recurre a las drogas como muleta para disfrutar de la vida o enfrentarse a sus exigencias, se está limitando la oportunidad de demostrar y desarrollar los recursos y las capacidades propias.
El consumo de drogas induce, por otra parte, a comportamientos “descontrolados” que se llevan a cabo bajo los efectos de las drogas, conductas, en muchos casos, en las que no se miden los riesgos, ni las consecuencias de lo que se está haciendo.
Un riesgo de las drogas (quizá el más importante) es su capacidad de crear dependencia. Todas las drogas presentan esta característica. Aunque se afirma que algunas drogas no generan dependencia física (cannabis, alucinógenos, éxtasis,etc.), éste es un asunto controvertido. En lo que sí hay unanimidad es en la capacidad de las drogas para provocar dependencia psicológica o emocional. Es cierto que la facilidad para que se cree una dependencia física depende de muchos factores, también lo es que no hay ninguna persona tan segura que pueda afirmar que controla plenamente los riesgos de hacerse dependiente.
Además, muchas de las drogas que se encuentran en el mercado ilegal están con frecuencia sometidas a procesos de adulteración. En estos casos, el posible consumidor no sabe qué es lo que está tomando y, por lo tanto, se sitúa ante unos imprevisibles riesgos añadidos.
Todas dañan la salud y, si se toman con frecuencia, algunas pueden provocar daños irreparables, biológicos o psicológicos. Asimismo, se pueden correr riesgos muy serios si se padece algún tipo de patología, como, por ejemplo, cardíaca o hipertensión, que puede que aún no se haya manifestado o no la haya diagnosticado el médico.
Muchas veces las drogas se ingieren mezcladas unas con otras, por ejemplo; porros y alcohol, éxtasis y alcohol, cannabis y cocaína, etc., sometiendo, de esta forma, al sistema nervioso a sacudidas contradictorias o multiplicando los efectos de ambas sustancias. También existen riesgos relacionados con comportamientos que los consumos facilitan o impiden controlar (comportamientos impulsivos).

“Alcoholismo y drogradicción enemigos incubiertos”

 

Los adolescentes pueden estar comprometidos en varias formas con el alcohol y las drogas legales o ilegales. Es común el experimentar con el alcohol y las drogas durante las adolescencia.

Desgraciadamente, con frecuencia los adolescentes no ven la relación entre sus acciones en el presente y las consecuencias del mañana.
    Ellos tienen la tendencia a sentirse indestructibles e inmunes hacia los problemas que otros experimentan. El uso del alcohol o del tabaco a una temprana edad aumenta el riesgo del uso de otras drogas más tarde. Algunos adolescentes experimentan un poco y dejan de usarlas o continúan usándolas ocasionalmente sin tener problemas significativos. Otros desarrollarán una dependencia, usarán luego drogas más peligrosas y se causarán daños significativos a ellos mismos y posiblemente a otros.
      La adolescencia es el tiempo de probar cosas nuevas. Los adolescentes usan el alcohol y las otras drogas por varias razones, incluyendo la curiosidad, para sientirse bien, para reducir el estrés, para sentirse personas adultas o para pertenecer a un grupo. Es difícil el poder determinar cuáles de los adolescentes van a experimentar y parar ahí, y cuáles van a desarrollar problemas serios. Los adolescentes que corren el riesgo de desarrollar problemas serios con el alcohol y las drogas incluyen aquellos:
* con un historial familiar de abuso de substancias
* que están deprimidos
* que sienten poco amor propio o autoestima
* que sienten que no pertenecen y que están fuera de la corriente.

LAS TIC EN LOS JOVENES.

¿Cómo usan las TIC los jóvenes?



La ‘World Wide Web’ ha evolucionado para convertirse en un medio cada vez más dinámico e interactivo, donde los usuarios pueden cargar y descargar información e interactuar unos con otros por medio de un amplio abanico de servicios.
 
Desarrollos tecnológicos
La ‘World Wide Web’ ha evolucionado para convertirse en un medio cada vez más dinámico e interactivo, donde los usuarios pueden cargar y descargar información e interactuar unos con otros por medio de un amplio abanico de servicios.

Así también, la convergencia de las plataformas técnicas y de comunicación permite a los usuarios aprovechar al máximo estos servicios, conectarse unos con otros, relacionarse y manejar todos estos dispositivos y plataformas, con los teléfonos móviles, PDAs, las videoconsolas y los ordenadores.

Lo que los jóvenes prefieren.

Tales avances en la tecnología significan que los jóvenes pueden acceder, a través de distintos dispositivos digitales, a una multitud de servicios interactivos que, con las redes sociales y los teléfonos móviles, les ofrecen grandes oportunidades para comunicarse, interactuar y compartir contenidos e intereses.

En un día de la vida de un joven típico, se presentan numerosas ocasiones para usar el móvil y la tecnología de Internet. En la vida cotidiana, por ejemplo:
     •    escribe a los amigos en el desayuno para quedar en la parada del autobús 
     •    busca información para sus tareas o deberes de clase
     •    comenta el tema del día con los amigos en un foro o una de sus redes sociales.

Para los jóvenes socializar significa muchas veces:
     •    chatear y quedar con amigos en el ‘Messenger’ o la mensajería instantánea (IM).
     •    crear y escribir un blog, un periódico o un diario digital sobre lo que ha pasado ese día
     •    hacerse fotos a sí mismo, a su familia o a los amigos de clase con su móvil y
     •    cargar y compartir sus fotos en su sitio de la red social.

Lo utilizan para sus aficiones o sus hobbies y lo que más les interesa, por ejemplo:
     •    crear y diseñar su propia página web personal, con gráficos, colores, música e imágenes que representen su estilo único y particular  
     •    jugar a juegos con los hermanos pequeños
     •    buscar lo último de la música, sólo disponible en la red
     •    bajar canciones y músicas para grabarlas y oírlas en su MP3
     •    ver un videoclip en la red e incluso
     •    publicar y compartir su propia música.

Todas estas actividades características demuestran la absoluta integración del mundo virtual y el real en la vida de los niños y jóvenes de hoy.

El papel del educador.
 
Por mucho que los niños y jóvenes disfruten de la libertad y la creatividad que estas nuevas tecnologías les brindan, el mundo de Internet o virtual – al igual que el mundo real – no es del todo seguro. Ante un contacto inapropiado o perjudicial, que llega a través de la red, cualquiera con menos de 18 años es vulnerable.

Los profesores y el personal de apoyo tienen la responsabilidad de colaborar en asegurar un entorno más seguro para los niños y los jóvenes en la red. Y, lo primero, es ser conscientes de los posibles riesgos. Después, habrá que dotarles de los conocimientos, las herramientas y las medidas de seguridad necesarias para que controlen sus prácticas conectados a la red y se protejan de lo que les puede perjudicar.

lunes, 29 de octubre de 2012

                                                         El impacto de las TIC en los jovenes.